Autora: Chimamanda Gnozi Adichie
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"Y era eso lo que la apenaba, la pérdida de lo que podría haber sido" |
Título: Americanah
Editorial: Literatura Random House
Traducción: Carlos Milla Soler
ISBN: 978-84-397-2812-2
Edición: Barcelona, 2015
Esta fue mi primera (y única) lectura de este verano. No solo por el número de páginas, que para una estudiante de filología no debería suponer ningún problema; ni por la dificultad de la lectura, es un libro fácil y ameno. Después de tanto Siglo de Oro durante el invierno, me apetecía algo más ligero, algo más de dejarse llevar. Esto es lo que escribí en mi marcapáginas cuando iba por la página 100: "Es la historia de todo el mundo. Tal vez sea autobiográfica de la autora o tal vez sea inventada. Pero si es autobiográfica, ¿qué problema? Al final todas nuestras historias son iguales y en todas podemos vernos a nosotros mismos en lo que creíamos únicamente nuestro, personal, privado. Lo estoy leyendo como antes de Léxico familiar (el libro que marcó la diferencia en mi forma de leer), es decir, identificándome con lo que la protagonista siente y no fijándome en la belleza de las frases ni en la calidad literaria."
No estoy tan de acuerdo una vez terminado el libro, pero sí es cierto que pensé más en mí que en el personaje mientras me distraía en trenes y aviones de ida y vuelta a Madrid y Grecia. El curso de griego en Ioannina hizo que no leyera nada durante el mes de julio, pero aun así, cuando lo retomé al empezar agosto, no había ningún dato importante que se me pudiera haber perdido tras las nuevas experiencias. Así que me lo terminé de corrido. Me alegra haber encontrado una forma de distraerme y sumergirme en una lectura que me atrapó lo suficiente para animarme un poco en un mes de junio no del todo agradable para mí.
¿A quién recomendaría este libro?
Nada más llegar a Ioannina, para entablar conversación con los nuevos compañeros, mencioné que lo estaba leyendo. Un chico interesante y buen lector dijo que lo conocía, que se lo había empezado, pero que este libro no era para él. Al principio me sorprendió. ¿Por qué no era para él? ¿Una protagonista femenina que empieza la historia quejándose de problemas amorosos y pasándose una tarde entera en la peluquería describiendo las trenzas que le están haciendo a ella y a las demás clientas es algo que no debería interesar a un chico joven con inquietudes intelectuales? Esa no debe de ser la respuesta, espero que no lo sea, porque los fragmentos de las conversaciones en las peluquerías y los tratamientos para el pelo de las negras me parecieron una de las cosas más interesantes del libro. Sin embargo, entiendo que el libro no fuera para él. Tal vez tampoco hubiera sido para mí unos meses antes en mi vida. Pero a veces, para una es reconfortante leer sobre las penas amorosas de otras con la esperanza de que no solo las de la protagonista, sino las suyas propias, tengan un final feliz.
C.